El pasado 6 de diciembre medios locales y organizaciones no gubernamentales reportaron un nuevo derrame de crudo en las costas venezolanas, esta vez en Anzoátegui. De acuerdo con el alcalde de Lechería, Manuel Antonio Ferreira, quien lo calificó como “el peor derrame en la historia” que ha sufrido esa zona, afectó tres balnearios.
La profesora Liliana López, quien es miembro del Instituto de Ciencias de la Tierra de la Facultad de Ciencias de la Universidad Central de Venezuela (UCV) y de la Academia de Ciencias Físicas y Matemáticas, detalla que el impacto de este tipo de derrames no sólo se evidencia en lo inmediato, sino también a largo plazo, afectando las especies y el ecosistema marino, además de los manglares, que según afirma, son los grandes acumuladores de CO2.