Producto de la hiperinflación que vivió el país entre 2017 y 2021, el Gobierno venezolano, entre otras medidas, decidió elevar el encaje legal para tratar de frenar el aumento acelerado de precios. Hoy, la economía experimenta una leve mejoría y la inflación se ha desacelerado, pero el encaje sigue siendo uno de los más altos de la región y en 2020, se ubicó en 93%.
Ello trae como consecuencia que el crédito sea prácticamente inexistente tanto para las empresas como para las personas naturales, razón por la cual quienes necesitan dinero con urgencia muchas veces deciden recurrir a prestamistas.