A principios de Agosto Rusia, uno de los principales aliados de la administración de Nicolás Maduro, anunció el registro de la Sputnik V, la primera vacuna contra el Covid-19. Sin embargo, la Organización Mundial de Salud expresó su desconfianza y advirtió que el gobierno de Vladimir Putin no ha ofrecido detalles sobre los resultados obtenidos en cada una de las fases de investigación y ensayos y que, por lo tanto, no hay certeza sobre su eficacia y seguridad.
La comunidad científica también ha puesto en duda el medicamento ruso por la rapidez con la que las autoridades aprobaron su producción y suministro, al tiempo que sostiene que no ha cumplido con las etapas requeridas.