Gustavo Mirabal Castro, uno de los operadores financieros del chavismo, ha logrado pasar bajo el radar de la justicia estadounidense desde 2015, cuando salió de Estados Unidos, junto a su esposa e hijos.
En esa ocasión se mudó a Madrid, España. Fuentes cercanas al operador financiero aseguran que abandonó su casa en Wellington, Florida, incluso casi un año antes que su familia, debido a que el Departamento de Justicia lo investigaba.