4 AbrilSÁBADO SANTOSábado Santo es un día muy especial. Todos hemos experimentado el dolor, la ausencia, el silencio y la tristeza que queda cuando ha partido el ser amado. Después de las celebraciones del viernes en que hemos recordado y vivido la Pasión de Jesús hoy nos quedamos en silencio. Hoy no hay celebraciones de misa sino hasta la gran Vigilia Pascual que conmemora la resurrección del Señor. Se guarda un respetuoso silencio para meditar y profundizar en la muerte de Nuestro Señor Jesucristo. Por eso en este día les propongo que acompañemos a María en su silencio, su recogimiento y así como ella guardaba todas estas cosas en su corazón nos haga vivir también la muerte de Cristo en espera de su resurrección. Les propongo para nuestra meditación el bello himno “Stabat Mater” y así acompañamos a María en su dolor. ¡Cómo duele la ausencia del ser amado!La Madre piadosa estaba junto a la cruz, y llorabamientras el Hijo pendía;cuya alma triste y llorosa,traspasada y dolorosa,fiero cuchillo tenía.¡Oh cuán triste y afligidaestaba la Madre herida,de tantos tormentos llena,cuando triste contemplabay dolorosa mirabadel Hijo amado la pena!¿Y cuál hombre no llorarasi a la Madre contemplarade Cristo en tanto dolor?¿Y quién no se entristeciera,Madre piadosa, si os vierasujeta a tanto rigor?Por los pecados del mundo,Vio a Jesús en tan profundo Tormento la dulce Madre.Vio morir al Hijo amadoque rindió desamparadoel espíritu a su Padre.¡Oh dulce fuente de amor!hazme sentir tu dolorpara que llore contigo. Y que, por mi Cristo amado,mi corazón abrasadomás viva en él que conmigo.Y, porque amarlo me anime,en mi corazón imprimelas llagas que tuvo en sí.Y de tu Hijo, Señora,divide conmigo ahoralas que padeció por mí.Hazme contigo llorary de veras lastimarde sus penas mientras vivo;porque acompañar deseoen la cruz, donde lo veo,tu corazón compasivo.¡Virgen de vírgenes santas!,llore ya con ansias tantas que el llanto dulce sea;porque su pasión y muertetenga en mi alma suerteque siempre sus penas vea.Haz que su cruz me enamoreque en ella viva y morede mi fe y amor indicio;porque me inflame y encienday contigo me defiendaen el día del juicio.Haz que me ampare la muertede Cristo, cuando en tan fuertetrance, vida y alma estén;porque, cuando quede en calmael cuerpo, vaya mi almaa su eterna gloria. Amén
Así este sábado santo acompañemos a María, dialoguemos con ella, recordemos cada una de las palabras Jesús, vivamos con ella todos los momentos de su vida y aguardemos con esperanza el momento de la resurrección. Quedémonos junto al sepulcro que encierra la vida. Ojalá que esta noche todos podamos participar de la celebración de la Pascua. Este día sí llevemos nuestras velas y cirios para participar en la ceremonia de la luz y prenderlas del Cirio Pascual; llevemos nuestra agua para recordar que con su resurrección Cristo nos hace pasar, por medio del bautismo, de la muerte a la vida. Sábado Santo es el día de la espera impaciente por la Resurrección del Señor.