34 dias rumbo a la canonizacion del beato Carlo Acutis proximamente canonizado por SS Leon XIV
Día 11: Perdón
Intención: Para aprender a perdonar como Tú perdonas.
Oración: Dios mío, dame un corazón dispuesto a perdonar siempre. Amén.
La Escritura confirma que los sufrimientos, las tribulaciones, para los que aman
a Dios, son fuente de gracias para sí mismos y para los demás: «Pues eso es
realmente una gracia: que, por consideración a Dios, se soporte el dolor de sufrir
injustamente» (1Pe 2,19). El mismo Catecismo de la Iglesia católica nos dice:
«El perdón del pecado y la restauración de la comunión con Dios entrañan la
remisión de las penas eternas del pecado. Pero las penas temporales del pecado
permanecen. El cristiano debe esforzarse, soportando pacientemente los
sufrimientos y las pruebas de toda clase y, llegado el día, enfrentándose
serenamente con la muerte, por aceptar como una gracia estas penas temporales
del pecado; debe aplicarse, tanto mediante las obras de misericordia y de
caridad, como mediante la oración y las diversas prácticas de penitencia, a
despojarse completamente del hombre viejo y revestirse del hombre nuevo» (n.
1473). Carlo siempre citaba la Escritura para explicar el motivo del sufrimiento;
decía que Cristo cargó sobre sí todo el peso del mal: «Mi siervo justificará a
muchos, porque cargó con los crímenes de ellos. Le daré una multitud como
parte, y tendrá como despojo una muchedumbre. Porque expuso su vida a la
muerte y fue contado entre los pecadores, él tomó el pecado de muchos e
intercedió por los pecadores» (Is 53,11-12) y quitó el «pecado del mundo», del
cual la enfermedad es solo una consecuencia. El profeta Isaías, a pesar de
escribir unos setecientos años antes de la venida de Jesús, intuye que el
sufrimiento del justo también redime los pecados de los demás. Con su pasión y
su muerte en la cruz, Cristo dio un nuevo sentido al sufrimiento y nos asimiló a
su redención.