Tocamos la opinión pública más allá de un concepto.
Regresamos a Habermas y contrastamos a nuestros días.
Recordamos el porque la opinión esta en todos lados y abraza todas las temáticas, reconociendo que no es lo mismo pasión que opinión. Y que ella puede ser con valor o sin valor.
Habermas dice “La filosofía rebasa la opinión” y en estricto sentido rebasa la opinión pasional, del hígado y no la del cerebro, pues en la opinión fundamentada cabe la profundidad, la crítica y la reflexión.