Cómo preparar compost casero
En este capítulo del podcast explicamos cómo preparar compost casero para nuestras plantas;
Primero necesitamos una compostera, puede ser comprada o fabricada por nosotros mismos, incluso acotando una zona del jardín, de mínimo un metro cuadrado. Para que nos salga bien necesitaremos que le entre aire, agua, añadir nutrientes equilibrados y una temperatura adecuada.
Tendrá que ponerse en un lugar resguardado de la lluvia y del viento, recomendable lejos de casa y a la sombra. Se recomienda mantener húmedos estos residuos pero sin llegar a encharcar demasiado ya que impediría su ventilación.
Remover los residuos periódicamente ayuda a airear los residuos y evitaremos que genere mal olor, poco a poco se irá descomponiendo los residuos y formando el compost, normalmente en unos 6-8 meses ya estará listo, aunque podemos acelerar el proceso troceando los residuos a u nos 5 cm antes de echarlo y removiendo 2 o 3 veces por semana, manteniendo la humedad podemos tener listo el compost en 3-4 meses.
Que añadir al compost casero
Si queremos tener un compost de calidad y evitar problemas como los malos olores, hay que tener muy en cuenta que se debe o no añadir al compost casero.
materiales secos :
Césped cortado y seco, hay que secarlo al sol una vez cortado
Hojas de vegetación perenne, suelen ser más duras y de lenta descomposición. Recomendable triturarlas
Hojas secas, recolectar en otoño y guardarlas en cubos.
Restos de podas. Las ramas favorecen la ventilación. Deben ser triturados en fragmentos de 5 cm como máximo.
Serrín, virutas de madera. En pocas cantidades.
materiales húmedos :
Frutas y verduras Usar cáscaras y restos preferiblemente picados
Estiércol de animales herbívoros Excrementos de animales de granja
Restos de cítricos Requiere de buena aireación
Hojas y bolsitas de té Esparcir por la pila
Cenizas de madera Esparcir. No conviene añadir demasiada cantidad
Materiales que no debemos de añadir
Carne, huesos, restos de pescado, granos Emiten malos olores y atraen plagas.
Aceites y grasas Se pudren generando mal olor.
Productos lácteos El queso, yoghurt, mayonesa, etc. Pueden aportar bacterias indeseables.
Excrementos de animales carnívoros Pueden contener microorganismos peligrosos para la salud
Malezas y plantas persistentes Sobre todo evitar las que tienen raíces persistentes o semillas porque germinarían
Material inorgánico Como vidrios, latas, metales, plásticos (no se degradan)
Plantas enfermas Es peligroso añadirlas.
Cenizas de carbón No incluir ya que no se descomponen
¿ Cómo sabemos si el proceso es correcto ?
Lo primero es que no debe producir olor a podrido, si le pasa esto añada materiales secos y remueva, suele pasar porque tiene demasiada humedad.
No debe oler a amoníaco, esto ocurre cuando hay exceso de nitrógeno en este caso la solución es la misma que la anterior, añadir materiales secos y remover.
Los restos están secos y fríos, significa que la descomposición no se está llevando a cabo, tendremos que humedecerlo y añadir materiales húmedos y remover, la temperatura de descomposición tiene que ser superior a 40 º, lo podemos medir con un termómetro en el montón de compost.
El compost casero estará listo cuando tenga un color marrón o negruzco similar al del mantillo, olor a bosque y estar frío debido a que la actividad de los microbios ya habrá cesado. No debe desprender agua al estrujarlo, ni presentar gusanos.