Cuando comienza una relación queremos pasar horas juntos, conversar de todo, descubrir qué le gusta al otro y encontrar cualquier oportunidad para compartir. Pero después llegan el matrimonio, las responsabilidades, el trabajo, los hijos, las cuentas y las rutinas… y sin darnos cuenta podemos dejar de ser amigos para convertirnos solamente en socios de logística.
En este episodio de El Podcast de Michelle, Michelle Espinosa de Mejía conversa con Saúl sobre un elemento que consideran no negociable dentro del matrimonio: la amistad.
A partir del libro de Cantares, reflexionan sobre una relación matrimonial en la que también aparecen las expresiones “amigo” y “amiga”. Esta amistad habla de compañerismo, cercanía, cuidado y de una relación donde ambos se nutren y edifican mutuamente.
Porque estar casados no significa automáticamente ser buenos amigos.
La amistad necesita tiempo. Requiere intencionalidad para volver a compartir momentos juntos aun cuando las agendas estén llenas. También necesita conversaciones que vayan más allá de quién recoge a los hijos, qué falta comprar o qué cuenta debe pagarse.
¿Cuándo fue la última vez que preguntaste a tu cónyuge qué está pensando, qué le preocupa, qué sueña o qué está viviendo emocionalmente?
El episodio también aborda la importancia de conocer cómo nuestra pareja recibe y expresa amor. No basta con amar desde nuestra propia perspectiva; necesitamos aprender el lenguaje —e incluso el “dialecto”— particular de la persona con quien compartimos la vida.
Y hay otro desafío importante: no dejar de conquistar después de casarnos.
Muchas de las acciones que construyeron la relación durante el noviazgo comienzan a desaparecer con los años. Dejamos de tener ciertos detalles, disminuye el tiempo de calidad y permitimos que la rutina ocupe el espacio que antes tenía la amistad.
Por eso, fortalecer un matrimonio no consiste únicamente en resolver conflictos. También significa recuperar conversaciones, experiencias, risas, confianza y esa complicidad que permite decir: además de ser mi esposo o mi esposa, eres mi amigo.
Incluso durante los desacuerdos, esa amistad puede recordarnos que no estamos peleando contra un enemigo, sino caminando junto a la persona con quien decidimos construir nuestra vida.
Acompaña a Michelle Espinosa de Mejía y a Saúl en esta conversación sobre amistad, matrimonio y la importancia de seguir eligiéndose intencionalmente cada día.
Escucha El Podcast de Michelle por Convergente Radio y encuentra nuestra programación en www.convergenteradio.com.