La justicia tiene que ver también con que dentro de la crítica a las estructuras y a los rechazos que alguna vez recibimos de ellas, podamos reconocer los aportes que nuestras iglesias locales nos han heredado. En este episodio propongo una balanza donde no dejamos de lado la crítica pero tampoco dejamos de reconocer que esas congregaciones, líderes pastores, que alguna vez nos hirieron, pueden también ser recordados desde lo bueno, lo bonito, lo admirable... Sin duda no aplica para todos y todas. Porque hay abusos que trascendieron la posibilidad de recordar con admiración y cariño, pero para quienes sí es posible, la invitación es a eso, a poner sobre la mesa del alma los momentos y los aprendizajes de bienestar y amor aun en medio de todos los recuerdos de dolor, segregación y juicio.