Durante mucho tiempo creíste que el problema era bajar de peso. Que cuando llegaras a ese número en la balanza, recién ahí ibas a empezar a sentirte bien, a disfrutar, a mostrarte, a vivir.
Pero la vida no espera.
No deja de exigirte porque estés en tratamiento. No pausa el trabajo, la familia, la pareja, los hijos, las vacaciones, las reuniones, los problemas o las responsabilidades hasta que alcances tu objetivo.
Y ahí aparece el verdadero desafío.
¿Cómo cuidar de vos mientras la vida sigue pasando?
En esta tercera temporada vamos a hablar del mundo real: del cuerpo en público, de las miradas, de la ropa, de la playa, de la mesa compartida, del trabajo, del movimiento, de la sexualidad, de la pareja, de la maternidad y la paternidad, de las expectativas, de la frustración, de aprender a habitar el cuerpo que tenés hoy y de construir una vida posible sin esperar el momento perfecto.
Porque tratar la obesidad no consiste solamente en bajar de peso.
También implica aprender a vivir con más libertad, menos culpa y más respeto por vos misma.
Esta temporada no busca la perfección.
Busca algo mucho más valioso: que puedas dejar de poner tu vida en pausa mientras esperás que cambie tu cuerpo.
Porque la vida no empieza cuando llegás a un determinado peso.
La vida está pasando ahora.
Y vos merecés estar presente en ella.
En este primer episodio de "La vida mientras tanto", quiero hablarte del verdadero desafío: cómo cuidar de vos sin esperar el momento perfecto.
Vamos a conversar sobre por qué cambiar hábitos implica mucho más que modificar la alimentación, por qué el cerebro siempre intenta volver a lo conocido, cómo dejar de esperar que la vida se calme para empezar a cuidarte y por qué el tratamiento real no consiste en hacerlo todo perfecto, sino en volver una y otra vez al camino.
Porque no necesitás una vida ideal para empezar a cambiar.
Necesitás aprender a vivir mientras tanto.