El accidente que sufrió la familia Rentería, y que la marcópara siempre. Dejó muchas preguntas al aire, sobre las leyes y las regulaciones en un país roto donde las tragedias son más habituales de lo que parecen, y, lamentablemente, muchas de ellas son provocadas por órdenes de los intereses de aquellos que tiran de los hilos de la política en México.
Lo que se publicó en los periódicos sobre ese accidente fue apenas la superficie, con fotografías tendenciosas que ocultaban oscuros secretos.
Este caso está repleto de detalles inquietantes: un viaje sin destino, cuentas bancarias que se movían solas incluso con el titular finado, casas saqueadas como si buscaran un secreto enterrado bien guardado.
Y lamentablemente en esos detalles es donde, a pesar de que se nos diga pensar en lo contrario, de inmediato nos remonta a elucubrar conspiraciones perversas del poderintentando silenciar sus cabos sueltos.