Un joven fue regañado en misa por usar su celular, aunque solo lo usaba para seguir las lecturas. Este hecho nos recuerda las palabras de Jesús: “No juzguen y no serán juzgados” (Lucas 6,37). Muchas veces sacamos conclusiones rápidas sin conocer el corazón de la otra persona.
San Agustín decía: “Ama y haz lo que quieras”, recordándonos que incluso corregir debe hacerse con amor. El Papa Francisco también advierte que el que juzga ocupa un lugar que no le corresponde, porque solo Dios conoce el interior.
En esta Cuaresma, se nos invita a un ayuno de juicios y críticas, y a cultivar una mirada más misericordiosa y comprensiva. Detrás de cada gesto hay una historia, y solo Dios conoce el corazón.