Hoy abrimos el círculo para abarcar todas aquellas terapias que podemos considerar “alternativas”, sin detenernos a especificar cuáles entrarían, a nuestro entender, en esa categoría. Digamos que todas aquellas que no están regladas y no tienen una base científica que las respalde, pero que nos guste o no, forman parte de la vida de nuestras consultantes y por tanto, influyen y tal vez compiten con el trabajo que hacemos.