La mayoría de nosotros vivimos en la paz y tranquilidad de nuestro hogar, y nos sentimos satisfechos cuando hacemos una labor útil para la sociedad, ya sea en nuestros trabajos o en nuestra vida personal. Pero hay quienes nunca descansan de sus profesiones, como por ejemplo, los policías. Ese el caso de Marcos quien, al convertirse en detective, tuvo que penetrar en el submundo de las drogas como un policía paisano.