A ver si la historia les suena: familias ilusionadas que acudían a una promotora y veían su vivienda soñada en los planos. Los convencían. Y pagaban una entrada para reservar esa vivienda que tanto querían, que iban a ver construir poco a poco y en la que vivirían gracias a tanto y tanto esfuerzo.
Pero la casa soñada nunca se terminó de construir. Se quedó en el plano. La crisis provocó que muchas empresas promotoras dejaran de existir, acabaran con pérdidas... ¿Y la vivienda? ¿Y la casa soñada? ¿Y si no la tengo, quién me devuelve el dinero que pagué viendo los planos?
En Canarias se han contabilizado al menos 78 promociones de viviendas fallidas. Lo ha analizado El Defensor de tu vivienda, cuya portavoz es la abogada Marta Serra.