Diversas investigaciones indican que mientras estamos sometidos a un gran estrés en el trabajo se disparan los niveles de adrenalina y cortisol, que afectan a los procesos inflamatorios y a la reacción inmunológica, de modo que cuando bajamos el ritmo de actividad, puede haber tejidos inflamados en el organismo y existe más probabilidad de que enfermemos .Hablamos de estrés vacacional con Anastasio González, Profesor de Psicología de la Salud