En 2013, fue "escrache", las manifestaciones contra los políticos especialmente fuera de sus casas. En 2014, "selfi". En 2015, "refugiado". En 2016, "populismo". En 2017, "aporofobia", es decir, odio a los pobres. El año pasado, "microplástico".
Y en 2019 la palabra del año "no es una palabra". Nos lo explica el coordinador general de la Fundéu BBVA, Javier Lascuráin.