La “Regla de Prioridad Absoluta” definida por el régimen de bancarrota estadounidense disuade a nuevos accionistas y acreedores subordinados de invertir en empresas en que enfrentan severos problemas de tensión financiera(bancarrota). Los profesoresAnthony J. Casey y Joshua C. Macey, de la Escuela de Leyes de la Universidad de Chicago, sostienen que dicha regla lesiona los derechos de quienes quieren apostar a las recuperaciones rápidas, aunque poco probable, de muchas empresas afectadas por la crisis económica del COVID19.