En esta Parte 2/2 del Expediente 88A (Rusia) la historia deja de ser solo un catálogo de violencia extrema y se convierte en algo peor: un sistema. Porque aquí el horror no se queda en el crimen, ni en la simbología, ni en la propaganda… aquí el horror acaba entrando en la maquinaria del Estado y saliendo por el otro lado con una etiqueta nueva.
En este episodio vemos cómo, durante años, se construye un ecosistema donde la violencia se graba, se celebra, se usa como advertencia y se convierte en identidad. Y cuando eso empieza a ser un problema de imagen, no desaparece: se reorganiza, se empuja a la clandestinidad, se recicla, se reconduce hacia formatos más “presentables” o directamente más útiles. Lo que cambia no es la naturaleza del monstruo, sino el contexto que se le concede.
Y entonces llegamos al punto clave del expediente. La palabra que lo remacha todo y que deja a las familias sin suelo bajo los pies: indulto. Proyecto K. Storm Z. La idea de “redimir con sangre”, convertida en atajo administrativo. En este tramo final, esa lógica se materializa con nombres y apellidos: condenados por crímenes extremos que pasan de estar enterrados en el sistema penitenciario a reaparecer como “veteranos”, con papeles, medallas, propaganda y una promesa de reinicio que no borra nada.