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A veces, el enojo y la decepción intentan aplastar nuestras almas.
A veces, pareciera que los pensamientos oscuros y abrumadores son todo lo que tenemos.
Pueden llenar cada espacio dentro de nosotros.
Pueden salir de nuestros labios en formas que no medimos, formas que no pretendíamos.
Estas cosas suceden en la vida.
Para esos momentos, quiero ofrecerte una imagen.
Una imagen de esperanza.
Para pasar del lugar de la desesperación,
De ese lugar oscuro, a un lugar de esperanza (nota que aún no digo alegría),
primero debemos creer que tal lugar existe.
Quiero ofrecerte ese primer destino: la esperanza.
Un lugar donde comprendes que los pensamientos oscuros NO tienen la última palabra.
Imagina un puente.
El primer paso sobre ese puente comienza al mirar hacia arriba.
Casi físicamente, te invito a levantar la cabeza.
Coloca tu pie en la entrada del puente.
Caminar de la desesperación a la esperanza y, desde la esperanza eventualmente hacia la alegría, requiere un acto sagrado: orar
Hoy, ofrezco esa oración por ti.
Hoy, oro para que des el primer paso.
Para que pongas tu pie en el puente.
Para que avances hacia la esperanza.
¡Demos ese primer paso JUNTOS!
By Berta P. WeyenbergA veces, el enojo y la decepción intentan aplastar nuestras almas.
A veces, pareciera que los pensamientos oscuros y abrumadores son todo lo que tenemos.
Pueden llenar cada espacio dentro de nosotros.
Pueden salir de nuestros labios en formas que no medimos, formas que no pretendíamos.
Estas cosas suceden en la vida.
Para esos momentos, quiero ofrecerte una imagen.
Una imagen de esperanza.
Para pasar del lugar de la desesperación,
De ese lugar oscuro, a un lugar de esperanza (nota que aún no digo alegría),
primero debemos creer que tal lugar existe.
Quiero ofrecerte ese primer destino: la esperanza.
Un lugar donde comprendes que los pensamientos oscuros NO tienen la última palabra.
Imagina un puente.
El primer paso sobre ese puente comienza al mirar hacia arriba.
Casi físicamente, te invito a levantar la cabeza.
Coloca tu pie en la entrada del puente.
Caminar de la desesperación a la esperanza y, desde la esperanza eventualmente hacia la alegría, requiere un acto sagrado: orar
Hoy, ofrezco esa oración por ti.
Hoy, oro para que des el primer paso.
Para que pongas tu pie en el puente.
Para que avances hacia la esperanza.
¡Demos ese primer paso JUNTOS!