"El Señor te cubrirá con sus plumas, y vivirás seguro debajo de sus alas", Salmo 91:4. Este Salmo es una reafirmación de la cualidad protectora de nuestro Dios, quien no olvida a sus hijos, sino que los libera y protege en los días de adversidad. En este inicio del tiempo de Cuaresma, recordamos que Jesús --nuestro Salvador-- ha prometido estar con nosotros siempre, y que Él nos cubrirá bajo sus alas.