Jesús no quiere perdernos, no quiere que nos desanimemos ni que suframos en vano, como tampoco quiere que su sufrimiento y muerte en la cruz por los pecados de la humanidad sean en vano.
Jesús no quiere perdernos, no quiere que nos desanimemos ni que suframos en vano, como tampoco quiere que su sufrimiento y muerte en la cruz por los pecados de la humanidad sean en vano.