24.12.2020. PROGRAMA 92. Es difícil impregnarse del espíritu navideño en estos tiempos pandémicos. Sin embargo, no todas las cosas que son nuevas en estas Navidades lo son para mal. En estas Navidades sin besos ni abrazos ni visitas fuera del núcleo de convivencia, con sonrisas ocultas tras las mascarillas, sin canciones con público ni grandes reuniones ni viajes sin límites sin el calor del bullicio sin lustre, alguien de mi bloque ha hecho, sin embargo, algo que no hizo el año pasado, y ha sido pegar unas pegatinas de pingüinitos en el espejo del ascensor de mi edificio y otro alguien, unos días después, ha puesto otros tantos muñequitos más.
Seguro que en tu presente también hay nuevas buenas que no lo fueron en tu pasado. No solo hay grinch y cenizos en nuestras vidas. También la pandemia ha hecho brillar a gente de buen corazón.
Bueno, y hay cosas que siguen y seguirán igual que antes del virus. Al fin y al cabo, todos los días acaba amaneciendo, que no es poco.