24.03.2022. Programa 160. Una de las poquitísimas cosas que le tengo que agradecer al contexto pandémica ha sido el bofetón de realidad que me ha dado y que me ha obligado a aplicarme el carpe diem en cada momento.
Carpe diem que ya glosaron grandes de los versos como Garcilaso de la Vega o Robert Herrick, es ahora receta recurrente en mi día a día.
Carpe diem, necesario recordatorio de las bondades de exprimir lo bueno que trae la vida, aprovechar el tiempo en proyectos que merezcan la pena, que la vida va que vuela, que se va en un suspiro, y esto no lo podemos olvidar.