Durante mucho tiempo sostuve una Ángela "curada". Editaba
mis transmisiones, borraba las muletillas, los errores, los silencios. Quería que escucharas una voz perfecta, pero en ese intento inconsciente por encajar, estaba exiliando mi propia naturaleza.
Hoy te hablo desde un lugar muy distinto.
No desde la cabeza para sonar inteligente o interesante, sino desde la panza, desde el útero, desde la raíz. Mi voz ha cambiado porque yo cambié, y en este viaje de desnudar mi expresión, me di cuenta de que
la imperfección es el único portal hacia lo auténtico.Te invito a escuchar este episodio no con la mente, sino llevando tu atención a tus músculos del periné, a tu chakra raíz, a tu vulva.
Preguntas para recordar:- ¿Cuándo fue la última vez que te permitiste hablar sin corregirte mentalmente antes de emitir el sonido?
- Si tu voz no tuviera que complacer, educar o convencer a nadie... ¿cómo sonaría hoy?
- ¿Qué partes de tu verdad estás exiliando para que tu transmisión sea considerada "suficiente"?
Ponle play al nuevo episodio de
El Recordatorio en tu plataforma favorita. Respira profundo y cuéntame en los comentarios: ¿De dónde nace lo que transmites?