Pedro Ramírez Vázquez fue, sin duda, uno de los arquitectos mexicanos más importantes de los sesenta y setenta. Gracias a su experiencia como arquitecto, urbanista y servidor público, sus obras marcaron la transición del país hacia la modernidad.
Autor de proyectos como el Museo Nacional de Antropología, el Museo de Arte Moderno de México, el Estadio Azteca y las instalaciones de los Juegos Olímpicos de 1968, Pedro Ramírez Vázquez buscaba experimentar y promover el carácter público de la arquitectura.