A pesar de la advertencia del profeta, Acab actúa con soberbia pensando que nada puede detenerlo en sus planes. Olvidando que nada se mueve y nada sucede si no es voluntad del Dios del universo
A pesar de la advertencia del profeta, Acab actúa con soberbia pensando que nada puede detenerlo en sus planes. Olvidando que nada se mueve y nada sucede si no es voluntad del Dios del universo