En septiembre de 1971, un grupo de ladrones abrieron un túnel hasta la cámara del acorazada del Lloyds Bank, en la famosa Baker Street de Londres, y se hicieron con un botín de cerca de 3 millones de libras. ¿Pero y si aquel robo no fue más que una cortina de humo para ocultar el verdadero objetivo del asalto, el polémico contenido de una de las cámaras de seguridad que podría afectar a la propia familia real británica? Hablamos de esta historia en El Golpe, acompañados por varias composiciones de Lalo Schifrin.