Durante sus dos primeros años, Seguridad Alimentaria Mexicana (Segalmex), conocida como la Conasupo de la 4T, otorgó casi 800 millones de pesos en adjudicaciones directas a una red de seis empresas cuyos socios han participado en empresas fantasma y en manejos irregulares en el ISSSTE y en la SEDATU. El socio y operador de tres de esas compañías participa en una facturera identificada oficialmente por el SAT como simuladora de operaciones