A mediados de julio se cumplen 50 años- medio siglo- de la que se dio en llamar "la guerra del fútbol" entre dos países limítrofes y a la vez hermanos: Honduras y El Salvador. No voy a entrar amigos y amigas internautas y oyentes de nuestras "Letras Encadenadas" en los entresijos de este malhadado conflicto armado. Mi objetivo es otro, es el de decirles que el Salvador o también República Cafetera del Salvador como se la conoce o conocía limita con el Océano Pacífico y Honduras con el Mar Caribe. Ambos están situados en Centroamérica. Todo esto es una mera introducción de lo que a continuación les expondré. La República de El Salvador es- como les acabo de decir- una nación centroamericana que en tiempos muy, muy pretéritos perteneció al Imperio Colonial Español. Después- al igual que toda Iberoamérica- se independizó y... Por otra parte "el Tío Sam", es decir los Estados Unidos tuvo siempre un terreno muy abonado para ejercer toda su influencia y convertir a esta pequeña nación en un estado satélite suyo. Con la complicidad deleznable de los propios caciques, terratenientes, banca, ejército.... y en resumidas cuentas los poderes fácticos de ese muy hermoso territorio. Podemos decir que El Salvador ha sido y no sé si es ahora uno de los paradigmas de la excesiva influencia estadounidense y otros países europeos en su devenir económico, político, social...Uno de los caciques o terratenientes que llegó al poder(Presidente de la Nación) el señor Manuel Henrique Araujo viendo como estaba la situación- estamos a comienzo de la segunda década del siglo pasado- quiso poner firmes a uno de esos poderes fácticos, pero pasado un tiempo ese poder omnímodo que desgraciadamente gana siempre se vengó de una forma cobarde y abyecta. No sigo más porque me encantaría que leyeran y compraran una maravillosa y fabulosa novela histórica que refleja no solamente esa venganza sino como era la situación de El Salvador en aquellos tiempos. La misma no crean que era muy diferente a la que teníamos en España, sobre todo para las clases bajas que casi no tenían que comer ni- perdón por la brutalidad que les voy a decir- donde caerse muertos. A la narración se la conoce como "El sabor de lo heroico" y la ha escrito un fenomenal y muy, muy buen escritor precisamente salvadoreño: Carlos Gerardo Perla, que aparte de exponer un pedazo de la historia de su país ha pretendido con "El Sabor de lo Heroico", que por cierto ha editado y publicado Alcalá Grupo Editorial, hacernos ver no solo como era la clasista sociedad salvadoreña de entonces sino que esos gravísimos problemas que azotaban a los más humildes e inocentes eran con ciertas diferencias iguales a los que tenían las otras naciones de su área geográfica y a otros países de otros continentes, por ejemplo el europeo. Aquel gobernante atrevido que ponía en serios aprietos a la soterrada, taimada y aviesas fuerzas que gobernaban en la sombra lo pasaba mal. Por otra parte, en esos años había una lúgubre y sibilina esclavitud no declarada, pero palpable. ¿ Quiénes eran esos esclavos ? Se preguntarán ustedes: los pobres, los parias, los que no tenían nada o casi nada. "El Sabor de lo Heroico" nos aporta, enriquece y entretiene enormemente. A lo largo de ella podemos observar no solo la fluidez de sus diálogos sino el ritmo vivo que impregna con ese lenguaje tan propio de allí, tan genuino salvadoreño. El mismo es muy entendible y nos endulzará nuestra lectura. "El sabor de lo heroico" de Carlos Gerardo Perla tiene un lugar muy destacado en una de las estanterías de la biblioteca radiofónico- sonora en por supuesto "Letras Encadenadas"