Yulder Pérez de 52 años que trabaja en una empresa de microcredito en Cali y que vive con su esposa y sus dos hijas en el barrio Lleras Camargo, desde hace un año y medio en una pequeña plazoleta ubica en la calle quinta con carrera 22, en el sector de Alameda, a la cual se llega luego de pasar el parque Jovita y la estación del Sistema Mío de Santa Librada, reúne todos los domingos, después de las diez de la mañana, entre 50 y 60 habitantes de la calle, en su mayoría, adultos mayores, para brindarles no solo un desayuno, un almuerzo y en ocasiones ropa, sino también para ofrecerles un momento de escape y un espacio de Paz.
Este hombre, que lo consideran un Pastor y que lleva 15 años en esta labor en Cali ayudando a los habitantes de la Calle, sin fotos, sin videos y sin redes sociales, asegura que son muchas las historias que ha conocido en este espacio, en especial de mujeres violadas por sus propios padres.