Las preparaciones Navideñas son siempre muy entusiastas, especialmente cuando el espíritu de la Navidad nos envuelve con su sentido de fe cristiana que nos lleva a acercarnos a nuestra iglesia, a compartir con fieles y ministros del Señor, amigos y familiares. La historia de Betina es muy emotiva. Hoy ofreceremos la primera parte.