Iñaki López es buen aficionado al cine, repasa a Luis Buñuel, se decanta por el cine asiático y suele perderse por las catacumbas del Baluarte, buscando joyitas entre el cine documental y experimental. La voz Amaia Tirapu es dulce y enérgica, sacude y bate las alas de mariposa entre la gente que la escucha a la luz de las velas del Katakrak. Canta la histórica Siboney que el maestro Lecuona inmortalizara y Connie Francis elevara a las alturas del swing caribeño. En estas noche del Punto de vista hay charlas cinéfilas, y en un rincón de la sala, contra la pared y con la copa de vino, uno de los grandes del cine tarkosvkiano, el ucraniano, Aleksandr Balagura responde a Javier Tolentino: '¿Alguna vez le entrevistaron en un sitio como el de esta noche?', 'Ha rodado un plano bellísimo, junto a la luz de una noche de verano, todo son alas de mariposas nocturnas, ¿cómo lo rodó?'. Kokoshca asiste a la conversación y canta un tema dedicado a este país, tan surrealista, tan raro, tan distinto, tan complejo.