Hermanos y hermanas: Hoy celebramos la fiesta del Bautismo del Señor. Y claro que es una fiesta para celebrar, pues recordamos un momento muy importante de la vida de Jesús, en el que es manifestado como Hijo amado y predilecto del Padre, y como dice la segunda lectura, es ungido por Dios con la fuerza del Espíritu Santo, para iniciar su misión de hacer presente el Reino de Dios en el mundo.