En 1era de Samuel, leemos que los corruptos sacerdotes de Israel habían perdido su discernimiento espiritual y no escucharon que la nación peligraba: la Palabra del Señor escaseaba en aquellos días; no había visión con frecuencia. Pero Dios no se dio por vencido con su pueblo. Comenzó a hablarle a un joven llamado Samuel. Siempre a lo largo de la historia han habido hombres y mujeres que han escuchado y seguirán escuchando a Dios. Tu escuchas a Dios? sabes como te habla?