Poemas, canciones y dibujos, representantes sin dudas de lo mejor del arte abstracto, distinguen a cada uno de los salones de los Círculos Infantiles, entre las primeras instituciones que en Cuba salvaguardan los derechos de los niños y las niñas. A “Las Tatas”, por tanta dedicación y amor en el desempeño de la profesión, va dedicada esta crónica, que pudiera ser el sentir de miles de madres cubanas. (Mariam)