La mayoría de nosotros vivimos en una sociedad en la cual el foco de atención está en los talentos o las aptitudes que les permiten, a determinadas personas, lograr o hacer algo de mejor manera que la media.
Esa capacidad para aprender más rápido algo en concreto o esa habilidad para hacer algo de manera más fácil y eficaz, es muy atractiva para destacarse en la multitud, para ponerla al servicio de lo que consideramos como metas en nuestras vidas.
Los talentos son vistos, por la mayoría, como acciones en la bolsa de valores. Si tienes talento para hacer pompas de jabón, lo más probable es que esa acción esté a la baja, a no ser que trabajes en un parque de diversiones o montes un show de pompas de jabón.
Si, por otro lado, tienes talento para desempeñarte en un deporte, esa acción podría estar al alza, siempre y cuando desarrolles una carrera alrededor de dicha aptitud.
Nacer con un talento puede ser una oportunidad o un lastre en nuestras vidas. Todo depende de la mentalidad que tengamos…