El Talmud Babli hace parte esencial de nuestro legado como yehudim, ya que sin él no se le puede hallar sentido
a la halajá. Alguien que se ocupe en el estudio de la halajá sin estudiar el talmud sin duda hace parte de «Haremos y Entenderemos» Naase veNishmá (que hacemos parte todos) porque hará muchas mitzvot aunque no las
entienda y practicaría una “fe simple” emuná peshutá que es bastante elogiable, sin embargo la explicación de
las mitzvot en las que estamos imbuidos a diario proviene del talmud y además de dar sentido a nuestra vida
despierta nuestras emociones, las mismas que nos ayudan a ocuparnos del estudio de la torá. Cuando un yehudí
pone el esfuerzo con el que se ocuparía de su trabajo y la búsqueda de honores en el estudio de la torá, además
de recibir el placer más grande que pueda sentir en este mundo recibirá pago en el Olam Havá, este placer tan
grande que siente lo recibe para contrarrestar el pago rápido con el que el ietzer hará soborna al hombre.