Fué el gran Joaco Escudero el que nos puso sobre la pista de Sotomonte y de este Jokin Salaverria. Y es que su primer y por ahora único trabajo, From Prayer to the battlefield no deja indiferente. Este Salaverria después de pelarse el culo con su bajo por multitud de bandas sobretodo vizcaínas, se embarcó hacia California en busca del Dorado musical, ese sonido folk y psicodélico a partes iguales de finales de los '60, trabajando con gente como Tenacius D o The Black Crowes. El caso es que en 2019 volvió a su Bilbao natal y este Prayer... nos suena a Crosby, Stills, Nash & Young o a The Band con una factura de orfebrería de primer nivel al lado de músicos excepcionales. Atentos por si pasan por Barcelona.