Jazmín se estremece al sentir a Kalimán en sus manos, entrecierra los ojos soñando con mil caricias, luego reacciona sonriente y se aleja presurosa. Kalimán trata de detenerla, pero dos fornidos asiáticos le cierran el paso mirándolo amenazador.
Jazmín se estremece al sentir a Kalimán en sus manos, entrecierra los ojos soñando con mil caricias, luego reacciona sonriente y se aleja presurosa. Kalimán trata de detenerla, pero dos fornidos asiáticos le cierran el paso mirándolo amenazador.