El pequeño Solín y Tagasi-Chani, desde su escondite, observan cómo la princesa Jazmín se despide del grupo de marinos y llega hasta su lujoso automóvil negro custodiada por los dos gigantescos chinos que le sirven de guardespaldas.
El pequeño Solín y Tagasi-Chani, desde su escondite, observan cómo la princesa Jazmín se despide del grupo de marinos y llega hasta su lujoso automóvil negro custodiada por los dos gigantescos chinos que le sirven de guardespaldas.