Un hermoso rostro de mujer, envuelto en negro encaje, asoma por una ventanilla del auto, y con gesto interrogante exclama: ¿Kalimán está muerto? Los dos corpulentos hombres hacen movimientos negativos con la cabeza, la mujer sonríe esperanzada.
Un hermoso rostro de mujer, envuelto en negro encaje, asoma por una ventanilla del auto, y con gesto interrogante exclama: ¿Kalimán está muerto? Los dos corpulentos hombres hacen movimientos negativos con la cabeza, la mujer sonríe esperanzada.