Nos zambullimos de nuevo en 1985: nuevos románticos que se hacen rockeros, punkies que escupen, Euskal Herria Sur bailando a ritmo de ska (Comité Cisne, Cicatriz, Kortatu). Derivaciones del punk valenciano: Extasis, La Resistencia, Interterror, y el decadentismo gótico de la Extrema Cordialidad Homicida. Émulos de Simple Minds que caminaban hacia el éxito (Danza Invisible), rockers acústicos a las puertas de la fama (Duncan Dhu), y Los Coyotes destapando definitivamente el tarro de las esencias latinas en "Mujer y Sentimiento", mientras que Radio Futura todavía oscilaban entre el art-rock-funk y sus exploraciones afrocaribeñas. Y las trompetas de Esclarecidos homenajeando al inalcanzable Miles Davis. Todo esto ocurría hace 41 años. Ahora, bajo la bandera de un dólar, el mercenario ataca una vez más.