40 años de la escena C86: aquella irrupción de jóvenes bandas amateurs que dio relevo a la vanguardia post-punk. Talulah Gosh daban pistoletazo de salida al twee-pop con sus dulces melodías. Chicas y chicos se intercambiaban papeles en los grupos, dotando de infinita frescura a discos editados en pequeños sellos independientes. Había inspiración ramoniana: Shop Assistants, The Soup Dragons. Simpáticas bandas que se convirtieron rápidamente en grupos de culto: BMX Bandits. Se rescataban los 60s con tintineantes guitarras (mejor las Rickenbaker), para instaurar el jangle-pop con pinceladas arties y psicodélicas: Primal Scream, Close Lobsters. Canciones plenas de elegancia: The Bodines, incluso para denunciar las férreas políticas de Thatcher: Mc Carthy. Si no existía el sello para publicar a un determinado grupo, se inventaba: The June Brides. Algunos habían nacido para ser estrellas del underground indie: Stephen Pastel. Otros escribieron su minúsculo capítulo a su manera: The Wolfhounds. La mecha estaba prendida, la corriente era imparable, aunque fuese sólo un sueño. Just a dream!