“Estén prevenidos, atentos”, nos dice Jesús hoy, porque no saben cuando llegará su Señor.
Estar prevenidos, atentos, no es otra cosa que estar bien dispuestos, estar siempre listos, para salir al encuentro, al encuentro del Señor Jesús. Estar preparados, atentos, despiertos, mirando y buscando por dónde viene y de pie, porque llega en cualquier momento y de sorpresa, sin dejar que nada me enrede y me haga tropezar al momento de salir al encuentro de quién trae luz y fiesta a mi vida.