Ayer celebramos la Ascensión del Señor, es en este contexto de partida, que la liturgia nos invita a seguir meditando en torno a las palabras que Jesús pronunciara, como despedida, en la Última Cena: “Se acerca la hora, y ya ha llegado, en que ustedes se dispersarán cada uno por su lado, y me dejarán solo. Pero no, no estoy solo, porque el Padre está conmigo”.