Hoy el Evangelio, nos muestra a la Virgen como Madre; no está hablando con su madre movido solamente por un sentimiento natural, en la cruz, Jesús estaba abriendo el corazón de su madre a la maternidad espiritual de sus discípulos, representados en la persona del discípulo que ha entendido el misterio de Jesús y ha permanecido fiel a su maestro hasta la crucifixión.