A la puerta me detuve tomé la llave y al abrir sentí que mi madre y padre me aguardaban con el lonche calientito de panes queso y mantequilla. El zaguán, el comedor, el patio estaban vacíos, solo mi memoria me reencontraba con mi familia. Así que era la confrontación de siempre nostalgia y realidad. Pero no importa pronto pasó, ahora tengo que salir a la plaza mayor, al club, a mi escuelita, al campo de futbol, a la fuente de oropuquio etc. Necesito el oxigeno de mi tierra, voy urgente al reencuentro con mi historia con mi esencia. Comenzaré por umpay, luego mishay, la Pre, quiullán y luego por la calle venecia para tocar los ventanales llamar fuerte a mis amiguitos de la infancia. La historia finalmente fue que no estaban en sus casas, llamé pero no me respondieron. Será hasta el próximo año cuando haga el mismo recorrido.