Si bien el hombre tiene el poder de obrar muchos milagros en la naturaleza al cambiar su propia naturaleza, solo el Creador puede otorgar el don del parto. Las palabras que transmiten esta verdad nos permiten recibir y compartir la energía del parto con todos aquellos que la necesitan.
138. "Y él dijo: 'Ciertamente regresaré a ti en este tiempo...'" (Bereshit 18:10). Rabí Yitzchak pregunta: ¿Por qué está escrito: "Ciertamente regresaré"? Debería haber dicho: "Ciertamente regresará", ya que la clave para embarazar a mujeres estériles está en manos del Santo, bendito sea, y no en manos de ningún otro mensajero.